Encerrada en la habitación de la ropa

En esta nueva sección os contaré anécdotas, cosas que me han pasado.

Hará cosa de una semana, que me pasó. Era el jueves dos de julio de 2020. Durante todo el día hizo mucha calor y como es lógico dejé todas las ventanas y puertas abiertas para que pasara el aire.

Por la noche me fui a cenar con una amiga y ponernos al día, ya que hacía bastantes días que no hablábamos y empezó a hacer bastante viento.  Pues bien, llegue a casa y me puse a hacer faena con el ordenador de esta web y de otras que tengo como:

90peliculas.com para información de películas
katyushkanails.com de diseños de uñas
katyushkamakeup.com de cosmética y alimentos ecológicos

Al ver que el viento empezó a soplar más fuerte decidí cerrar algunas de las ventanas con tal mala suerte que cuando fui a una de las habitaciones se cerró la puerta de golpe y me quedé encerrada en la habitación. Intenté abrir la puerta y me quede con la maneta de la puerta en las manos.

Más a más, no podía salir por la ventana, ya que es de estas que se abren por arriba. ¿Qué hice? Ver que estaba en la habitación donde solo tengo ropa y calzado.

Primero de todo empece a dar golpes en la puerta pero paré. Hará cosa de casi dos años que tuve un accidente de coche (la culpa fue del otro) y como consecuencia tuve una costilla fracturada.

No tenía el móvil, lo había dejado en la sala junto al ordenador. Pensé que alguien se daría cuenta de que me pasaba algo porque tenía todas las luces de casa encendidas. Una amiga tiene las llaves de mi casa, ya que me pasó otra historia para no dormir que os contaré en otro momento. Enseguida pensé que aunque mi amiga tuviera las llaves de casa poco podría hacer,  tenía las llaves desde dentro puestas. Otra idea fue la de intentar levantar la puerta, pero si está cerrada poco se hará.

Me puse muy pero que muy nerviosa y lo que pensé es que tenía que intentar relajarme y observar la situación y buscar una solución rápida y efectiva. Así lo hice, me senté en el suelo y empecé a pensar como podía salir de allí.

Pensé en coger un tacón para hacer un agujero en la puerta pero todos los que tengo me encantan y no quería destrozarlos. Mirando la habitación vi que tenía una silla con ropa para doblar. La cogí y con las patas empecé a dar golpes en la puerta para hacer agujeros y así poder arrancar la madera.

Es lo único que me funcionó, conseguí hacer un super agujero en la puerta y salir de allí. Noté que me dolían mucho las manos, se me hicieron pequeños cortes en las manos y brazos y también dolor en el brazo de hacer fuerza.

Lo que aprendí de esta experiencia que espero que no le pase a nadie fue que siempre hay una solución para todo. Hay que intentar relajarse, centrarse en encontrar una solución y ser positivo.

¿Y a ti? ¿Te ha pasado algo parecido?

Vídeo Anécdota encerrada en la habitación de la ropa

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